En este artículo
- La ortodoncia interceptiva guía el crecimiento de la mandíbula y el maxilar durante la infancia.
- Se aplica en la etapa de dentición mixta, cuando los maxilares aún se están formando.
- Se indica ante paladar estrecho, respiración bucal, mordida cruzada o prognatismo, entre otros.
La ortodoncia no es solo cosa de adolescentes y adultos. Durante la infancia existe una etapa en la que es posible guiar el crecimiento de los maxilares, y para ello se utiliza la llamada ortodoncia interceptiva.
En esta guía explicamos qué es, para qué sirve, qué objetivos tiene y en qué casos se indica, para que puedas resolver tus dudas como madre o padre.
¿Qué es la ortodoncia interceptiva?
La ortodoncia interceptiva es un tipo de ortodoncia infantil cuyo propósito es guiar el desarrollo y/o corregir el crecimiento de los huesos de la mandíbula y del maxilar superior. Dicho de otro modo, busca equilibrar y controlar tanto el tamaño como la posición de los huesos maxilares.
Se aplica durante la infancia porque, en esa etapa, los huesos maxilares todavía se están formando y aún es posible «moldearlos». Coincide con el periodo de dentición mixta, en el que los dientes de leche conviven con los dientes permanentes, que van apareciendo de forma progresiva.
¿Para qué sirve?
La ortodoncia interceptiva, también llamada funcional, sirve para promover el desarrollo y crecimiento adecuados de los huesos de la mandíbula y el maxilar. Por eso es importante llevar a los niños regularmente a revisiones con el dentista.
Entre las acciones que el especialista en ortodoncia puede planificar para favorecer un buen desarrollo maxilar están la expansión de los maxilares y promover o frenar el desarrollo mandibular. Así, los problemas de colocación o posición de los dientes pueden abordarse cuando ya haya aparecido toda la dentadura permanente.
A través de este tipo de ortodoncia también se pueden corregir en los niños hábitos dañinos, como colocar mal la lengua al tragar o chupar. Además, el ortodoncista puede guiar o influir en el desarrollo de la mandíbula y el maxilar durante la niñez.
Objetivos de la ortodoncia interceptiva
Mediante distintos aparatos que controlan el crecimiento de forma ortopédica, la ortodoncia interceptiva persigue estos objetivos:
- Coordinar el tamaño y la posición de los huesos de la mandíbula y el maxilar, favoreciendo o frenando la dirección en la que crecen.
- Mejorar la estética facial.
- Mejorar la salud dental y favorecer una correcta higiene.
- Proteger los dientes frente a posibles desgastes anormales.
- Cuidar la salud de la articulación temporomandibular.
- Equilibrar la fuerza y la eficacia de la mordida al masticar.
- Prevenir posibles problemas periodontales.
- Mejorar, en mayor o menor medida, la colocación de los dientes.
- Proteger los dientes de posibles traumatismos en las actividades cotidianas, como masticar o practicar deporte.
¿Qué ventajas tiene actuar durante el crecimiento?
Como ocurre en otros ámbitos de la salud, tratar un problema de maloclusión durante la etapa de crecimiento del niño ofrece ventajas relacionadas con la salud, la estética y la funcionalidad de la boca. Entre ellas destacan:
- Un mayor aprovechamiento del potencial de crecimiento y desarrollo.
- La corrección de hábitos anormales que podrían alterar el patrón de crecimiento de los maxilares y de la cara, con el objetivo de prevenir que estas anomalías empeoren.
¿Cuándo está indicada?
La ortodoncia interceptiva puede ser necesaria cuando se requiere intervenir para tratar situaciones como:
- Paladar estrecho.
- Respiración por la boca.
- Dientes hacia fuera.
- Mordida cruzada.
- Falta o exceso de espacio entre los dientes.
- Prognatismo (mandíbula prominente).
- Retraso en la aparición de los dientes.
Si quieres conocer cómo abordamos este tratamiento en la clínica, visita nuestra página de ortodoncia interceptiva en Sabadell.
Cada caso es diferente y requiere la valoración de un profesional de la clínica. Si has detectado alguna de estas situaciones en tu hijo o hija, pide una cita en Mèdic Dental Sabadell para que podamos valorarlo.