En este artículo
- Las fracturas faciales más habituales son las mandibulares, las nasales y las de órbitas y pómulos.
- El diagnóstico se apoya en pruebas de imagen como el TAC 3D, la ortopantomografía o la resonancia.
- El tratamiento busca recuperar la función y la estética, y debe dirigirlo un cirujano maxilofacial.
Un golpe en la cara puede afectar mucho más que la piel. Cuando el traumatismo llega al hueso, puede provocar fracturas y, en algunos casos, la pérdida de piezas dentales. De estos daños se ocupa la traumatología facial.
En este artículo explicamos por qué se producen las fracturas faciales, cómo se diagnostican y qué objetivos tiene su tratamiento. Si quieres conocer cómo lo abordamos, consulta nuestra página de traumatología facial en Sabadell.
¿Qué es la traumatología facial?
La traumatología facial se dedica a ofrecer soluciones para los daños causados en el rostro que afectan al hueso, en forma de fracturas y, en ciertos casos, con pérdida de piezas dentales.
Cuando se fractura alguno de los huesos de la cara, se produce una alteración estética de grado variable y también una alteración en la función del hueso afectado.
¿Por qué se producen las fracturas faciales?
El esqueleto facial puede fracturarse a causa de traumatismos de distinta naturaleza, por ejemplo:
- Accidentes de tráfico.
- Caídas imprevistas.
- Prácticas deportivas.
Las fracturas más habituales en el rostro son las mandibulares, las nasales y las que afectan a las órbitas y a los pómulos.
¿Por qué debe valorarlo un cirujano maxilofacial?
En la cara confluyen muchas estructuras, con una gran inervación e irrigación, y una fractura puede alterar además la oclusión dental (la forma en que encajan los dientes). Esto podría derivar en complicaciones importantes como:
- Neuralgias y dolor.
- Problemas para masticar.
- Alteraciones en las articulaciones temporomandibulares.
Por ello, el análisis de las lesiones y la forma de tratarlas deben estar en manos de un cirujano maxilofacial, con el fin de prevenir tanto secuelas estéticas como funcionales.
¿Cómo se diagnostica un traumatismo maxilofacial?
El diagnóstico, al igual que el tratamiento, debe realizarlo un especialista para reducir en lo posible las consecuencias de la lesión.
Primero se evalúa al paciente y el riesgo que presenta, prestando especial atención a su situación cardiocirculatoria y al control de la vía aérea. Después, el especialista realiza un estudio de imagen preciso, que puede incluir:
- TAC con reconstrucción tridimensional.
- Ortopantomografía.
- Resonancia magnética.
Estas pruebas permiten conocer el tipo de fractura, su gravedad y su complejidad, así como las opciones quirúrgicas que pueden plantearse en el tratamiento.
¿En qué consiste el tratamiento?
Los pacientes que han sufrido una deformidad significativa suelen necesitar cirugía. Sus objetivos son:
- Abrir las vías respiratorias.
- Mantener el sangrado bajo control.
- Descartar otras posibles lesiones.
- Tratar la fractura, fijando los segmentos óseos fracturados con tornillos y placas de titanio.
- Evitar en lo posible las cicatrices.
El tratamiento debe realizarse de forma inmediata siempre que el paciente esté estable y no presente lesiones potencialmente mortales ni fracturas en la zona del cuello.
¿Qué se busca con el tratamiento y qué esperar después?
La traumatología facial tiene como propósito recuperar tanto la función como la estética tras la lesión. Por ejemplo, si la fractura afecta a la mandíbula, se busca que el paciente pueda volver a masticar adecuadamente; en el caso de la nariz, que los huesos queden bien colocados y alineados para mantener la estética del rostro.
En algunos casos, el paciente puede necesitar cirugías posteriores para mejorar el aspecto funcional o estético.
Cada caso es diferente y requiere la valoración de un profesional. Si has sufrido un traumatismo facial, en Mèdic Dental Sabadell podemos estudiar tu caso y explicarte las opciones de tratamiento.